Órgano

Ya en 1626 se tiene certeza de la existencia de un Órgano en nuestra Iglesia, el cual fue reemplazado en 1779 por uno construido por Matías Salanova y que, en contra de lo que se pensaba, quedó totalmente destruido por el terremoto.

Sin embargo, tras la finalización de la nueva Iglesia, en 1861, volvió a encargarse un nuevo Órgano para “esplendor del Templo y culto divino” por parte del Ayuntamiento y “mayores contribuyentes” de la localidad, siendo el que actualmente podemos contemplar en el atrio del piso superior.

El maestro organero valenciano, Miguel de Alcarria, fue el encargado de la construcción de este monumental instrumento de estilo gótico, y esta se finalizó en 1865 por la cantidad de 40.000 Reales de Vellón, constando de cincuenta y un registros.

Esta joya artística se mantuvo en aceptables condiciones, siendo uno de los pocos objetos de la Iglesia que se salvó en la guerra civil, hasta que en los años setenta, y gracias al empeño e iniciativa de nuestro paisano sacerdote don José Rebollo Gómez, que temía perderla, se acometió una profunda restauración a cargo del organero navarro Enrique Morentin Guergué, afincado en Valencia, que aceptó el encargo y concluyó en 1977.

Hay que añadir además, aparte de su valor artístico, la particularidad de haberse construido al estilo de la escuela valenciana del siglo XVIII, y que es el único existente en toda la comarca que no ha visto alterado su sonido original con reformas que, a finales del XIX, romantizaron la mayoría de instrumentos.